El otro día ví un anuncio un tanto curioso. Se trataba de una mujer que en una comida o cena en un restaurante se sentía incómoda, y en su cara se reflejaba esa incomodidad; al tiempo que en una pecera estratégicamente colocada, un pez globo se iba hinchando e hinchando. Ante tal problema, la señorita; porque para este tipo de anuncios siempre aparecen bellas señoritas y nunca mineros o pescadores; sólo se tenía que tomar unas pastillas o un potingue o algo así y su vida volvería a la normalidad. Y si se tirara un buen pedo, también. Aunque nadie o casi nadie lo haríamos.

Mis reflexiones al respecto, sobre este tema tan trivial, son varias, más de las que yo mismo sospechaba:

1. Tal como ponen el anuncio, el producto (yo no me atrevería a llamarlo medicina, porque en realidad no cura nada), lo venden como una solución áurea para situaciones de compromisos sociales, en los que está mal visto (oído y olido) tirarse un pedo. El eslogan perfecto sería algo así “No hunda su reputación y su escalafón social tirándose un pedo, tómese X”. De lo cual saco otras conclusiones:

1.1. Si tienes gases, vete al baño y quédate a gusto. Ya verás como se te pone mejor cara y el pez de la pecera se deshincha ipso-facto.

1.2. Si no quieres hundir tu reputación ventoseando y ventoseando, échate amigos y rodéate de gente que se tire pedos, de esta forma estarás en tu salsa, y nunca quedarás mal; pero por favor, no te gastes el sueldo en productos antiaéreos. Incluso hasta podríais organizar concursos y olimpiadas de pedos, ahí dejo la sugerencia.

2. Si sueles tener ventosidades muy a menudo, lo más probable es que seas así. Admitámoslo, tu cuerpo es así, tu cuerpo tiene una capacidad impresionante de generar masas de aire; así que lo único que puedes hacer es gestionar su salida de la forma más conveniente. Por lo tanto tu papel únicamente es ser gestor de pedos.

3. Sobre el tema de los pedos. Porque lo llamemos como lo llamemos son eso: pedos. Que si gases, flatulencias, ventosidades, pum… Me parece muy bien, pero al final de lo que estamos hablando es de pedos. Por favor, hablemos claro y empleemos un léxico que hemos tardado siglos en forjar.

Por si alguien dudaba esta es mi visión irónica sobre este asunto tan, tan, como decirlo, tan gaseoso.

A todo esto: al pan, pan y al pedo, pedo.

Aquí os dejo un anuncio francés del producto antiaéreo. Si entendéis algo, pues mejor para vosotros.