Me viene llamando la atención un anuncio que ponen en la tele sobre un bote de zumo o algo así. Se llama Bio Solán Fruta Esencial (lo que me faltaba, hacerles publicidad) y me he dado que pensar.

Lo venden tan bien, que es fácil no pararse a pensar. “Bébete tu pieza de fruta” o algo así dice el anuncio. O sea que en vez de ensuciarte pelando una manzana, te bebes el frasquito y ya está. ¡Pues me parece genial! ¡Y encima ahorras un montón de tiempo!; por lo que las dos principales bazas del anuncio son dos, el ahorro de tiempo, y la comodidad de no ensuciarte. Dos grandes valores en alza presentes en nuestra cultura: la prisa y la comodidad.

Aunque lo parezca, no estoy en contra del producto; sino que me hace pensar hasta dónde estamos llegando para que una empresa lance al mercado presunta fruta embotellada, y probablemente lo haga con éxito por los dos factores que he mencionado anteriormente. ¿Hay gente que realmente no tiene 5 minutos para comerse una manzana? ¿Nos cuesta tanto pelar una pera o un melocotón? ¿Compensa económicamente la diferencia entre comprar una pieza de fruta y la poción mágica?

Por supuesto que no estoy en contra, ¿qué sería de nuestra cocina sin la Fabada Litoral o el Tomate Frito, por poner dos ejemplos? Me imagino que en su tiempo fueron revolucionarios y habría gente que pensaría lo mismo que pienso yo ahora.

¿Fruta esencial?